Comunicado de prensa 03-02-2021

LA ASOCIACIÓN VECINAL DE BENIMACLET EXIGE UNA REBAJA SUSTANCIAL DE LA EDIFICABILIDAD PARA EL PAI DE BENIMACLET EST

La AAVV de Benimaclet valora el paso dado al ser desestimada la propuesta de Metrovacesa por parte del Ayuntamiento de Valencia.
 
 
Sin embargo, en sus declaraciones, la regidora de Urbanismo del Ayuntamiento de València, Sandra Gómez, lanza una propuesta de modificación del Plan de Metrovacesa, en que habla de un nuevo barrio ecológico, de proximidad, de acuerdo a la Agenda 2030 y que sea transición con la huerta.  Pero todo esto sólo será real y no serán sólo palabras huecas si desterramos la falsa disyuntiva entre ciudad, equipamientos, progreso, riqueza… por un lado y protección de la huerta y recuperación del paisaje por otro.
Cuando hablamos de una transición Huerta-Ciudad hablamos de proyectar un nuevo modelo de ciudad que repare las heridas que las infraestructuras han causado en el territorio, donde puedan convivir el uso agrícola con espacios públicos verdes “naturales”, donde se ubiquen los equipamientos imprescindibles realizados de forma que tengan el menor impacto posible sobre el paisaje, y sobre todo, un modelo que genere riqueza a largo plazo y no a corto y para unos pocos. Esa es la forma en que nosotros entendemos el progreso.
 
No aceptamos unos equipamientos públicos como compensación por esquilmar el paisaje, tenemos y debemos buscar un equilibrio entre la recuperación del paisaje de huerta y las necesidades del barrio y de la ciudad.
 
 Y para que todo esto se pueda conseguir hay que partir de dos premisas:
  • Una reducción sustancial de la edificabilidad. Esto es posible por dos razones: por un lado no hay derechos adquiridos por los propietarios (tal y como avalan todos los informes técnicos y jurídicos, incluyendo los municipales) porque no se han patrimonializado los mismos y, por otro, la urbanización que estamos planteando, con una reducción muy fuerte de los viarios y una urbanización low cost para los espacios parque-huerta permite reducir los costes de ejecución considerablemente. No entendemos por qué la Concejalía de Urbanismo no quiere ni plantearse una reducción de la edificabilidad, ni siquiera se molesta en justificar su postura.
 
  • Es necesaria una conexión física real entre Huerta y Ciudad, que sólo se puede conseguir con el soterramiento parcial de la Ronda Nord entre los caminos de les Fonts y de Farinós, de forma que la Huerta “entre” en la Ciudad y los caminos históricos recuperen su trazado y su uso. Esta operación podría ser financiada con fondos estatales y europeos.  Las iniciativas de ajardinamiento de la Ronda Nord son sólo operaciones de maquillaje absolutamente insuficientes.

La Asociación Vecinal considera que la edificabilidad debe ser la mínima indispensable para que la ejecución del PAI no suponga un coste para la ciudad. Todo esto será más participativo, transparente y efectivo si el planeamiento y su ejecución lo realiza el Ayuntamiento por gestión directa y no se deja en manos de la iniciativa privada.